Escuela de Formación de Horice (República Checa)
Una cualidad que distingue a Europa Central y que no deja de sorprender a los extranjeros es su tradicional énfasis en la formación técnica. Las razones por las que el mundo está tan entusiasmado por las posibilidades económicas que representa la entrada en la Unión Europea de estos países hace sólo dos años no se refieren sólo a que la mano de obra es aquí más barata, sino a que generalmente es de muy alta calidad. Esta formación técnica no es algo que haya surgido en las últimas décadas, sino que tiene una larga tradición. No importa el tipo de industria o el país, en todo tipo de ciudades, grandes o pequeñas, se puede encontrar escuelas de formación, financiadas incluso ahora por el Estado, y muy activas. Una de estas escuelas, seguramente la decana de las instituciones de formación, es la Escuela de Formación de Cantería de Horice, ubicada en la ciudad del mismo nombre, a unos 100 km al nordeste de Praga. La primera visita a la Escuela de Horice sorprende. Es un edificio majestuoso. Se creó en el año 1.884, en tiempos del Impero Austro-Húngaro, cuando Praga y Viena eran el centro de la cultura y de la industria.
Resulta obvio el motivo de la elección de Horice como sede de esta Escuela; en Horice se encuentra una arenisca de muy buena calidad, muy adecuada para trabajar con ella, resistente a la lluvia y al mal clima, un excelente material para esculpir. Este material se llama Arenisca de Horice.
En la actualidad esta Escuela imparte clases a 170 estudiantes. Estudian, a partes iguales, escultura, restauración de estatuas, cantería y, el restante 25%, se especializa en el manejo de máquinas de cantería. Los cursos duran 4 años, al final de los cuales los estudiantes reciben un título técnico (ABITUR). Casi todos los estudiantes proceden de la región vecina, que tiene una población de 500.000 personas, y el ratio chicos - chicas es del 50%. La edad media de los estudiantes de primer curso es 19 años, aunque hay algunos mayores, que entran en la Escuela después de haber estado trabajando en fábricas.

