Reproducción de una Portada Románica

El expolio del patrimonio cultural fue una actividad frecuente en el siglo pasado. Muchas obras de arte, monumentos e incluso edificios enteros fueron objetivo de especuladores que se aprovecharon de la ignorancia de la gente, que no sabía apreciar el valor cultural de su patrimonio, pero sí el dinero, generalmente escaso, que recibía a cambio de él.

Este es el caso de la portada meridional de la Iglesia románica de San Miguel de Uncastillo (Zaragoza), que en la actualidad se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Boston, en Estados Unidos.

Afortunadamente, hoy existe una importante conciencia histórica y cultural y son muchas las asociaciones y fundaciones que se encargan de proteger la riqueza cultural de un pueblo.

El Taller de Cantería Olnasa, de Uncastillo, está llevando a cabo la reproducción de la portada románica a la que hacíamos referencia. Es una iniciativa para, de alguna manera, recuperar parte del tesoro perdido.

El entorno

Uncastillo reúne uno de los más ricos conjuntos monumentales existentes en Aragón. Es una de las localidades que junto con Ejea de los Caballeros, Sádaba, Sos del Rey Católico y Tauste forman la Comarca histórica aragonesa de las Cinco Villas, situada en el norte de la provincia de Zaragoza.

Las primeras referencias históricas de Uncastillo datan de inicios del siglo X. Uncastillo tuvo un papel decisivo en el proceso de la reconquista cristiana. En el siglo XII vivió un periodo de esplendor que ha quedado reflejado en las seis iglesias románicas que conserva la villa.

La Iglesia de San Miguel y su portada meridional

La Iglesia de San Miguel fue construida en la segunda mitad del siglo XII. Se clasifica desde el punto de vista artístico en el románico de transición al gótico. La portada meridional consta de tres arquivoltas apoyadas en dos columnas a cada lado. Posee tímpano, enmarcado por una cenefa de palmas y sostenido por dos ménsulas con cabezas de monstruos. El tema elegido para su decoración es San Miguel disputando un alma al demonio.

Las arquivoltas muestran motivos geométricos, vegetales, animales (reales e imaginarios) y humanos. Dentro de los temas humanos, abundan las escenas costumbristas, de juglares, de lucha, de caza, e incluso eróticos, todos con un sentido profano que contrasta con el contenido religioso de los capiteles y del tímpano, zonas que estaban más próximas a la vista de los espectadores, que quedaban reservadas para un fin didáctico.

La estructura y la temática de la portada de la Iglesia de San Miguel se relacionan con numerosas portadas de iglesias del suroeste de Francia, aunque presenta algunos rasgos distintivos. Por ejemplo, en Francia al menos una de las arquivoltas está dedicada a motivos bíblicos, cosa que no ocurre aquí. Otro aspecto diferenciador es que en la portada de Uncastillo no se repiten fisonomías ni gestos, como ocurre en las iglesias francesas, por lo que se gana en vivacidad. El taller de Uncastillo fue uno de los primeros que a mediados del siglo XII introdujo en España las fórmulas que regían la ordenación del portal meridional. Uncastillo sirve como jalón para seguir el plan de decoración monumental en el norte y noroeste de España.

Historia de un expolio

En 1915, el obispo de Jaca y el cura de Uncastillo vendieron la portada sur de la Iglesia de San Miguel y posteriormente el resto del edificio por 800 pesetas a un anticuario barcelonés, Francis Bartellet, quien en el año 1928 la donó o vendió (hay discrepancias sobre este punto) al Museo de Bellas Artes de Boston, donde en la actualidad se encuentra instalada. El traslado a Boston se realizó en 250 cajas que contenían 215 piezas y pesaban 24 toneladas. La reconstrucción tuvo que hacerse a partir de una fotografía, ya que no había dibujos, marcas o numeración que indicara la ubicación original de las piezas. En el año 1991 fue sometida a una restauración que duró cuatro años; la piedra se encontraba en mal estado debido a su exposición a los elementos atmosféricos.

En la década de los 90, el Ayuntamiento de Uncastillo y la Asociación socio-cultural "La Lonjeta" gestionaron la recuperación del edificio, sin éxito.

Hace unos meses, el Taller de Cantería Olnasa tuvo la iniciativa de hacer la reproducción de esta portada, con el fin de exponerla en distintos eventos para dar a conocer su trabajo y la riqueza artística de la zona. Su primera exposición al público tuvo lugar en Mayo de este año en la feria PIEDRA, en Madrid.

Son diez las personas que trabajan en la elaboración de la portada, que se prevé esté terminada en el año 2008. A partir de fotografías y planos enviados por el Museo de Boston, estos artesanos, utilizando las mismas técnicas de antaño, reproducen fielmente cada una de las esculturas y relieves, todos los elementos que conforman esta joya del románico. Para su elaboración están empleando la piedra arenisca de la zona, que recibe el nombre de Piedra de Uncastillo.

El Taller de Cantería Olnasa

Este taller lo crearon a principios de los 90 dos jóvenes de Uncastillo, Ignacio y Jorge, como una pequeña empresa de autoempleo y comenzaron a trabajar la piedra de Uncastillo recogiendo la tradición manual de sus antepasados. El trabajo de cantería que OLNASA desarrolla en su taller tiene diversas orientaciones en las que la empresa se ha especializado. Además de aplicaciones arquitectónicas en diversos estilos, destacan los diferentes modelos de chimeneas, la confección de tallas de relieves decorativos y la realización de escudos ornamentales. En cuanto a la restauración arquitectónica, su equipo de profesionales se encarga de conocer todos los aspectos relacionados con la conservación del patrimonio para poder elaborar las piezas que sustituirán a las ya deterioradas por el paso de los años. Para ello, cuenta con la ayuda de la Fundación Uncastillo, Centro del Románico, creada en 1998 con el objetivo de colaborar en la recuperación y conservación del rico patrimonio histórico-artístico y cultural aragonés. OLNASA pertenece al patronato de esta Fundación.