La Piedra Coralina

Los españoles que a finales del siglo XV y principios del XVI llegaron al Nuevo Mundo guiados por el almirante Cristóbal Colón, emplearon para la edificación de sus nuevos asentamientos y de los principales edificios sociales una piedra caliza que aún hoy en día podemos encontrar de forma abundante, principalmente en la República Dominicana y en Colombia, la denominada Piedra Coralina.

Esta piedra se formó en los lechos marinos del período del Pleistoceno a partir de fósiles, corales y otros animales marinos, por lo que la mayoría de las calizas coralinas se han originado en arrecifes.

En la zona costera del Sur de la República Dominicana es donde más abunda, aunque también hay yacimientos de importancia en la parte Norte, como en la provincia de Samaná, Gaspar Hernández y la Cordillera Septentrional. Hay en la actualidad seis canteras en explotación y son diez las empresas que trabajan esta piedra en la República Dominicana.


Tipos de Coralina

La Piedra Coralina se presenta en varios colores, cada uno de ellos con distinta densidad y dureza:La de color rosa, que debe este tono a los óxidos de hierro con que está mezclada, y la amarilla son densas y muy resistentes. La negra, en cambio, es menos densa, suele tener poca dureza y se emplea sobre todo en el recubrimiento de senderos y jardines.

Existen en el mercado tres variedades en función de su densidad: porosa, semiporosa y compacta. La porosa es la más utilizada.

Permite muchos acabados: rústico, apomazado, estucado, envejecido y escarfilado, entre otros. Los más habituales son el cepillado y el apomazado.

 

Con una gama tan amplia de usos y terminaciones, un simple detalle elaborado con esta piedra imprime a la construcción un toque de sobriedad y nobleza manteniendo un aspecto natural. Hay un tipo de Coralina para cada ocasión, según el uso y la apariencia que se desee: si se trata de trabajos arquitectónicos donde se requiera uniformidad de tono, precisión de los detalles y una apariencia natural, y no se quiera que la Coralina envejezca y que muestre siempre su aspecto y color natural lo más adecuado es una coralina densa como la Coralina Clásica. Cuando se trata de fachadas en las que se pretenda una apariencia antigua con huecos y envejecimiento que nos traiga la remembranza de nuestra historia y primeras edificaciones del Nuevo Mundo, entonces la opción sería la Coralina Colonial. Para aquellos diseños particulares, en los que los arquitectos y diseñadores no deseen un tono totalmente blanco y prefieran un material de alta resistencia y tonos con pigmentaciones de color coral y dorado están la Coralina Sunny y la Coralina Oro. Finalmente, para usos en suelos interiores en residencias donde se desee apomazar o aplicar brillo lo ideal es una coralina que retenga bien el estuco como la Coralina Paladium.

Aplicaciones y ventajas de la Piedra Coralina

La principal aplicación de la Piedra Coralina la constituyen los proyectos arquitectónicos públicos y privados: revestimiento de edificios, plazas, residencias de un alto nivel, centros comerciales y hoteles, áreas de piscinas y jacuzzis, jardines, pisos y paredes, interiores en casas de playa, baños. También se emplea en la elaboración de marcos de puertas y ventanas, columnas, balaustradas, bordillos de piscina y elementos decorativos en interior.

La principal ventaja de la Piedra Coralina sobre cualquier otro material en el mercado es su propiedad térmica: no existe en el mercado ningún material capaz de repeler el calor más que la Piedra Coralina, por eso su uso extensivo en las áreas de piscinas; bajo el sol más ardiente se puede perfectamente caminar descalzo sobre ella sin temor a que se caliente. Su uso en suelos o revestimientos de fachadas mantiene la frescura del hogar. La belleza de sus corales aporta ese toque natural de exquisitez por el buen gusto. Su color es sin duda un elemento neutral en la decoración que va con todo. Otra ventaja es la facilidad de su limpieza y mantenimiento cuando es protegida apropiadamente. Es un material que puede ser trabajado y reparado a la perfección, manteniendo la belleza de la pieza sin alteraciones. En trabajos arquitectónicos, es una ventaja la posibilidad de trabajar los detalles manteniendo una apariencia natural sin la necesidad de pulidos. En suelos, sus propiedades antideslizantes hacen de la piedra coralina el material preferido en las áreas de piscinas.

 

 

Un poco de historia

Las principales edificaciones de la época colonial en el Caribe fueron construidas con piedra coralina. En La República Dominicana destacan el Alcázar Virreinal de Don Diego Colón, la Catedral Primada de América y las ruinas del antiguo Hospital de San Nicolás de Bari, en Santo Domingo.

Durante muchos años, el uso de la Coralina en el Caribe se limitó casi exclusivamente a la elaboración de monumentos. En Florida (Estados Unidos) sin embargo, la Coralina ha tenido su mayor esplendor con el desarrollo de las grandes mansiones de Coral Gables, Coconut Grove and West Palm Beach, donde su uso se ha convertido en el elemento principal en revestimiento de fachadas, suelos y trabajos arquitectónicos de una clase social económicamente privilegiada.

En los últimos diez años ha aumentado su uso en residencias privadas y áreas turísticas. Algunos ejemplos de estos proyectos en Coralina son el Centro Comercial Mary Park, y el Hotel Ritz Carlton, ambos de Florida, Cap Cana, los hoteles Meliá y Barceló de Punta Cana. Hoy en día la Coralina es valorada en todos los mercados del mundo como uno de los materiales de revestimientos más nobles, cuando se desea una apariencia natural.
 

 

Han colaborado en la elaboración de este artículo Teresa González Díez y Christian Herrera, de Marmotech, a quien agradecemos la información y fotografías facilitadas.