Perucca, Juan Carlos; Cano, Ester; Castro, Graciela; Matar, María Angélica.Universidad Nacional de San Juan - Av. del Libertador San Martín 1109 (Oeste), SAN JUAN 5400 (Argentina)
San Juan es una
de las tres provincias productoras de mármol más importantes de
Argentina, junto a Córdoba y Buenos Aires. De esta producción,
se destaca el mármol travertino por su calidad y por ser explotado desde
finales del siglo XIX, notándose desde entonces una clara preferencia
por el uso de rocas naturales en los edificios públicos y en las casas
de mayor nivel social, tanto en San Juan como en Mendoza y Córdoba. Los
yacimientos se ubican en una cuenca con actividad geotermal, aprovechada con
fines terapéuticos ya en épocas precolombinas, situadas a unos
45 km norte de la ciudad capital, en el paraje denominado La Laja, Departamento
de Albardón.
La
distancia a los puertos del Atlántico varía desde 1200 a 1800
km, mientras que hacia el Pacífico oscila entre 450 y 650 km, cruzando
la Cordillera de los Andes. La región es árida y semidesértica,
con aguas muy duras y escasas, variando la temperatura desde 42 °C en verano
hasta -6° C en invierno, con lluvias estivales que no superan los 50 mm
anuales. La altura general oscila en los 750 m sobre el nivel del mar y los
días útiles superan el 95 %.
En San Juan se distinguen dos tipos de travertino, el oscuro y el claro, que pueden ser cortados "a la veta" (transversalmente al plano de sedimentación) o bien "al agua" (paralelamente al mismo).
Los ensayos físico mecánicos según normas de la comunidad europea, UNE (Unificación de Normas Españolas) y UNI (Unificación de Normas Italianas), fueron realizados en el laboratorio de Mecánica de Rocas del Instituto de Investigaciones Mineras, en el Instituto Geominero de Madrid (España) y en el Dipartimento di Georisorse e Territorio, del Politécnico di Torino (Italia).

Según sus resultados se concluye que la calidad del travertino de San Juan cumple con los requerimientos que para este tipo de roca ha establecido la Comunidad Económica Europea.
ENSAYOS TRAVERTINO CLARO TRAVERTINO OSCURO
TESTS CLEAR TRAVERTINE DARK TRAVERTINE
Porosidad/Porosity (%) 4,02 5,72
Absorción/Absortion (%) 1,65 2,48
Pe aparente/Apparent Pe (%) 2,43 2,30
Pe aparente en H2O / 2,53 2,43
Apparent Pe in H2O
Compresión/Compression (Kg/cm2) 479,45
Compresión T/Compression T (Kg/cm2) 503,91 716,00
Flexión/Flextion (Kg/cm2) 150,00 101,12
Resistencia al choque/ 35 cm 20 cm
Resistance to blows
Resistencia al desgaste/ 40 40
Wear resistance (%)
Dilatación Térmica/ 4,9x10-6 °C 4,7x10-6 °C
Thermic dilatation
Microdureza / Micro-strength 1,63 ----
Se
trabajan en San Juan 5 canteras con frentes de avance que varían desde
50 a 150 metros de largo, en bancos de 2 hasta 12 metros de altura.
El método tradicional consiste en perforaciones con martillo de mano realizadas en líneas rectas con espaciamiento de 4 a 8 cm entre taladros, y cargando uno de cada 10 con pólvora negra.
En la actualidad, las canteras principales operan con cable diamantado y sierras a cadena con dientes de widia, en frentes que van desde 4 a 12 metros de altura. Los bloques son separados del frente mediante cuñas hidro- neumáticas y recibidos sobre una "cama" de material fino.
Las canteras normalmente en operaciones ocupan de 6 a 10 operarios cada una, totalizando en promedio unos 30 a 50 obreros. A su vez, las tres plantas o telares principales ocupan unos 10 a 15 operarios cada una, lo cual totaliza de 30 a 45 obreros de trabajo permanente. (Perucca et al 1984).
Si a este personal se le suman los transportistas y demás obreros de tareas periféricas (administración, arreglo de caminos, talleres mecánicos, repuestos, etc.), se puede asumir que están relacionados con la minería del mármol travertino en San Juan unos 120 trabajadores.
En la región cuyana (San Juan, Mendoza, San Luis, La Rioja) existe una clara tendencia hacia el uso de piedra natural en la construcción de viviendas familiares de nivel medio a alto, en gran parte ayudada por el clima seco que mantiene los frentes limpios e inalterados. En el resto del país, el uso de la piedra sólo se limita a edificios públicos, bancos y monumentos, salvo en ciertos centros turísticos como Mar del Plata y Córdoba, donde se aprecia un gusto particular por los granitos y cuarcitas que se producen en sus respectivas vecindades.
En la ciudad de San Juan existe una marcada preferencia por el uso de mármol travertino en la construcción de frentes y jardines, tanto en casas de familia como en edificios públicos. Una de las formas más utilizadas es, cortado en bloques pequeños aplicados en sillares, desbastado a mano en hiladas por lo general con juntas rehundidas. Otra forma muy común es colocarlo en planchas o placas pulidas como revestimiento, especialmente en los frentes de edificios públicos.
En los últimos tiempos ha comenzado a utilizarse, cada vez con mayor intensidad, una forma combinada de ornamentación de fachadas integrando los frentes o muros con materiales diversos: mármoles varios, travertino, caliza y lajas o bloques de areniscas, con diseños poligonales multicolores. Con este sistema se dispone de gran cantidad de variantes de forma, tipo y color, con soluciones vistosas y exclusivas, razón que fundamenta su popularidad.
En un análisis estadístico se observó que en el casco céntrico de la ciudad capital un 53 % de casas de familia tienen frentes con mármoles, granitos, pórfidos, cuarcitas o sedimentitas de diversos tipos. De ese porcentaje, un 32 % corresponde al mármol travertino. En el centro comercial, bancario y de oficinas públicas, el uso de planchas pulidas en los frentes y escalinatas alcanza al 70 %.

Un uso muy particular lo constituyen los monumentos en paseos y plazas, así como frente a edificios históricos. En este sentido, se aprovecha la facilidad de labrado dado su bajo grado de dureza y la gran cantidad de artesanos que existe en San Juan; el color suave y claro muy homogéneo también es un atractivo importante, sumado al tradicional gusto de los cuyanos por toda manifestación artística que se relacione con el uso de elementos naturales como la piedra y maderas regionales.
Existe competencia generada por otras variedades de mármoles sedimentarios y metamórficos, casi todos ellos producidos también en San Juan (marroquí, lunel, bardiglio, cipollino, blanco tipo carrara, ciampo venato, negro andino, y otros nombres comerciales diversos), además de los granitos procedentes de Córdoba, San Luis, Buenos Aires y Brasil.
Publicado en la edición impresa de LITOS. Marzo 2.003, nº 65
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