General    Tecnico    Mercados / Industrias    Mantenimiento / Instalación / Nuestra Herencia    Contenido   
General    Tecnical    Markets / Industries    Maintenance / Installation / Heritage    Contents   

Claire Sentry

Dos importantes acontecimientos han transformado la demanda de monumentos funerarios de piedra en Reino Unido en el último siglo. En 1.900 los monumentos de piedra todavía seguían reservados para las clases alta y media-alta. Hoy, la mayoría de los clientes son de familias de nivel adquisitivo más bajo, principalmente porque cambian menos de domicilio y por lo tanto pueden visitar y mantener las tumbas de sus seres queridos. El impacto de este cambio ha hecho bajar el precio de las lápidas hasta un nivel preocupante y se ha traducido en importaciones más baratas (especialmente de granito negro de la India) y en menor consumo de piedras locales.

El segundo cambio principal ha sido el enorme aumento de las cremaciones. Esto, se podría decir, ha seguido un camino similar al descenso de la religiosidad en Gran Bretaña (menos del 2% de los 59 millones de habitantes acude regularmente a un servicio religioso). Hasta 1.932, las cremaciones no llegaban al 1%, pero en 1.968 la cifra se elevó al 50% y siguió aumentando hasta 1.992, año en que llegó a su techo. En 1.999 la cremación alcanzó el 71% de los 630.000 fallecimientos que se produjeron en Inglaterra, Gales y Escocia.

Hasta muy recientemente, las cenizas se esparcían en el suelo o se enterraban sin una señal. Inevitablemente, esto afectó de manera negativa a la industria de lápidas de piedra y muchas marmolerías cerraron. Pero la Asociación Nacional de Elaboradores de Monumentos Funerarios (NAMM), que representa a esta industria y cuenta con 400 miembros, ha trabajado duro en los últimos años para conseguir que los responsables de los cementerios aceptaran la colocación de monumentos sobre las cenizas en zonas específicas del cementerio o que se crearan campos crematorios. En los lugares donde los cementerios han aceptado hacerlo, la subida de la demanda de monumentos ha sido enorme. Se estima que un 15% de las cremaciones cuenta con su monumento en piedra y se espera que la cifra siga creciendo.

Los mayoristas, lógicamente, están satisfechos con esta tendencia, pero este negocio no es altamente rentable. Las lápidas que más se emplean en las cremaciones son simples tablas de 25x40 cm y 6 cm de espesor, en la que se inscribe el nombre del fallecido y las fechas del nacimiento y de la defunción, o pequeñas urnas de piedra, a menudo sin ninguna inscripción. El precio de una lápida de este tipo suele ser de menos de 100 libras. Se estima que el mercado total para este tipo de monumentos es de unos 7 millones de libras.

El año pasado hubo 180.000 enterramientos en Inglaterra, Gales y Escocia, y en un 80% se emplearon monumentos en piedra. La mayor parte de ellos consistió en la tradicional tabla de 20 cm de espesor. El mercado está dividido entre los directores de funerales que organizan el funeral y compran la lápida, completa con su inscripción, a un marmolista. Alrededor del 40% de las lápidas de vende por esta vía, se eligen por catálogo. Muchas de estas lápidas son de granito negro indio y su precio es a partir de 300 libras (una libra son aproximadamente 280pesetas).

NAMM y una organización afiliada denominada "Memorial Awareness Board" han hecho una campaña, con cierto éxito, con la que pretenden dar a conocer al público que hay una amplia gama de posibilidades y que los marmolistas pueden crear lápidas más personalizadas. Como se habla tan poco de la muerte en Gran Bretaña, es difícil hacer llegar el mensaje al público, pero la campaña ha conseguido una gran cobertura en la prensa y está obteniendo sus beneficios.

Alrededor del 60% de las lápidas se vende a través de mayoristas a un precio medio de 580 libras. Muchas incluso pueden llegar a un precio final menor (de 300 a 400 libras). Afortunadamente, hay más ventas rentables; una lápida de 1 m x 72 cm de caliza británica, arenisca o granito cuesta de 650 a 900 libras, mientras que una lápida de pizarra (generalmente de 30 cm de alto) cuesta unas 1.300 libras. El coste varía dependiendo de la inscripción y de la escultura requerida, lo que, a su vez, depende del lugar donde vaya a ser colocada.

Los responsables de los cementerios a menudo imponen severas restricciones en cuanto al tipo de piedra, forma, tamaño e inscripción. Los cementerios de las Iglesias (en los que tradicionalmente las tumbas son de caliza y arenisca) todavía no aceptan el granito, especialmente el pulido, y raramente aprueban el uso del mármol. Muchas iglesias también rechazan inscripciones en las que figuren palabras como "Mamá" o "Papá", e insisten en el empleo de "Madre" y "Padre". Muchas veces se prohíbe la inclusión de una foto del fallecido (un fenómeno relativamente nuevo en Reino Unido).

Los cementerios municipales (dirigidos por autoridades locales) fijan sus propias normas. Generalmente dan más libertad de elección, así que en estos cementerios se pueden ver cruces de granito, ángeles de mármol, adoquines de granito incrustaciones de mármol, libros de mármol y urnas con pedestal. Sin embargo, muchos de estos cementerios se han vendido en los últimos años a operadores privados que pretenden conseguir una apariencia más uniforme en cuanto al orden para facilitar el mantenimiento. Algunos tienen restricciones de altura de 70 cm a 1,3 m.

En los últimos cinco años algunos almacenistas han hecho algunos pequeños esfuerzos por ofrecer diferentes tipos de monumentos. Intentan extender el mercado apelando a la mayor movilidad de las clases altas y mostrándoles que un monumento funerario no tiene por qué ser necesariamente una tabla de piedra en un cementerio. Puede ser un banco de granito en el jardín de un hospital, una placa en un campo de golf o una escultura en el jardín familiar (por lo tanto, transportable). Se están ofreciendo bancos, nidos y otros ornamentos, pero los conservadores británicos se están mostrando como unos compradores reticentes.

Este tipo de iniciativas son necesarias si se quiere que se extienda la industria de los monumentos funerarios en piedra. El mercado de 80 millones de libras es en la actualidad boyante, es el resultado de una fuerte economía que ha dado ánimo a la gente a comprar más caro cuando compran monumentos, y el crecimiento de la cremación ha llegado a su límite, pero el mercado está amenazado. La gente vive cada vez más y se espera que la tasa de mortalidad baje un 4% en los próximos quince años. Sólo en el año 2.030 se volverá al nivel actual.

La segunda amenzada la constituye los llamados "Cementerios Bosque", que consiste en plantar un árbol o un arbusto, en lugar de colocar una lápida, en secciones determinadas de cementerios o bosques. El primer cementerio de este tipo se creó en 1.993; para Mayo de este año ya había 100 y se espera que se abran 52 para finales de este año. Se estima que este tipo de cementerio se hará con el 10% del mercado en sólo diez años.


El contenido de esta página pertenecen a la antigua sede de Publicaciones Litos SL, España
Nuevos y actualizados en el sitio www.litosonline.com/es