Claire Santry
El patio central del Museo Británico de Londres se
abrirá al público este otoño por primera vez desde 1.857, después de una obra de tres
años de duración y de 26.286 millones de pesetas que se ha llevado a cabo para restaurar
sus acres de caliza.
Con unas medidas de 100 x 70 metros, el patio representa el 40% de todo el edificio, que, al igual que la Iglesia de San Pablo y muchos otros edificios emblemáticos de Londres, se construyó con caliza Portland local.
Más de seis millones de personas visitan el Museo Británico cada año. Este nuevo Gran Patio les permitirá contemplar el famoso museo casi tal y como lo concibió el arquitecto original. Sir Robert Smirke diseñó el edificio con cuatro alas principales alrededor de un cuadrángulo central. Se concibió como un gran espacio público rodeado de fachadas de estilo griego que daba acceso directo a las galerías a través de un jardín central. Los muros del patio estaban revestidos de caliza Portland y cada uno tenía en un pórtico sólido de caliza en el centro.
Pero casi tan pronto como se terminó el edificio, en 1.852, resultó imposible reunir en él la creciente demanda de la biblioteca del museo. La solución fue construir una nueva sala de lectura en el patio, demoliendo uno de los pórticosde piedra y utilizando este espacio para almacenar libros. El patio interior dejó de ser de acceso público en 1.857. El traslado de la biblioteca en 1.997 supuso una oportunidad para redescubrir el patio. La construcción del Gran Patio comenzó en Marzo de 1.998 y ahora ha entrado en su recta final. En esencia, el patio interior pasa a ser el foco central del edificio, tal y como quiso Smirke, pero la Sala Redonda de Lectura se mantiene y ha sido ampliada.
La reconstrucción del pórtico es probablemente la mayor cosntrucción de este tipo llevda a cabo en Londres en los últimos 70 años. Mide 20 metros de altura por 64 de anchura y tiene cuatro columnas sólidas de piedra con capiteles jónicos. Se han empleado más de 2.000 toneladas de piedra para su elaboración.
Mientras tanto, continúan los trabajos en las fachadas del interior del patio. El contratista, una empresa llamada St. Blaise, está usando 141 metros cúbicos de Portland Coombefield Whitbed para reparar los daños causados por alteraciones anteriores del edificio a los 6.000 metros cuadrados de fachadas y a los otros tres pórticos. Además, hace unos cincuenta años se introdujo una gran ventana de con marco de metal que ha sido retirada y se ha reinstalado el muro.
"La mayor parte de la restauración se ha realizado en los pórticos del este, oeste y norte, que en el siglo XIX resultaron dañados o alterados por otras obras", explica el jefe del proyecto, Mick Bushell. "Afortunadamante, no pudieron llegar a la parte más alta de las columnas, pero han tenido que volver a ser revestidas hasta una altura de 4,5 m con piedra estriada y algunas de las puertas y ventanas han sido reemplazadas.
"El detalle del trabajo original es exquisito, así que nuestro trabajo ha sido de la mayor exactitud. Es lo que se merece el edificio. Hemos tenido que trabajar con juntas de hasta 2 mm de grosor en los muros y en el ensamblaje de las finas molduras y detalles. Hemos tenido un equipo de 60 profesionales trabajando la mayor parte de los dos últimos años y esperamos acabar la obra este mes".
A mediados de verano también estará finalizada la pavimentación del patio. Caliza francesa apomazada Mereuil lucirá de la Sala Redonda de Lectura a la zona del patio principal donde se colocarán 890 mm2 de baldosas de 5 mm de espesor. En total, el instalador, Grants of Shoreditch colocará 5.487 metros cuadrados de pavimento, y también es responsable de la instalación de la caliza Capri española en la Sala Redonda de Lectura.
Este último elemento ha demostrado que es un proyecto
complejo, según opina el director general adjunto de la firma, Lee Grant, quien explica
que "la Sala de Lectura existente se ha ampliado parcialmente por un lado con la
anexión de una estructura elíptica de la mitad de su altura. Esta zona se empleará para
exposiciones temporales y tendrá un restaurante en el nivel superior. Los diseñadores
quieren conseguir una apariencia de monolito, con sólidos bloques de esquina y otros
elementos sólidos, así que la selección de piedra ha sido muy importante. Una tabla
típica es de 120 x 72 cm, pero aquí hay muchos detalles y, como el edificio es
totalmente redondo, cada pieza es curvada".
La última parte de esta cubierta de caliza Capri se colocará con las columnas encima de la Sala de Lectura. Estas columnas soportan un techo de de 1.000 toneladas de vidrio que, sostenidas por 10 km de acero y cubriendo un área de 6.000 m2, permitirá que el Gran Patio sea un lugar atractivo cuando haga mal tiempo y también en las tardes, cuando el resto del museo esté cerrado. El Gran Patio del Museo Británico será la mayor plaza pública cubierta de Europa cuando abra sus puertas al público en Octubre.
Los productores británicos de piedra, no sin razón, asumieron que la piedra que iba a ser especifica para esta obra sería la caliza Portland. Por eso ha enfadado mucho la elección de caliza Capri española y caliza Mereuil francesa para el pavimento. Sin embargo, se enviaron escritos a los miembros del Parlamento de la Isla de Portland que afirmaban que la piedra local había sido especificada para los elementos mayores de la obra: la reconstrucción del pórtico del sur y la restauración de los 6.000 m2 de las fachadas del patio.
Pero cuando se retiraron los andamios del nuevo pórtico en Mayo del pasado año, comenzaron circular rumores de que esa piedra no era Portland. Para solucionar el probelma, English Heritage hizo las pruebas de la piedra.
La piedra era la caliza francesa Anstrude Roche Claire. El contratista, Easton Masonry, afirmó que había cumplido legalmente el contrato porque en la especificación de la obra ponía: "Piedra Portland o similar". Esta es una práctica común en la arquitectura en el reino Unido, diseñada para parar a los productores de piedra Portland -sólo hay dos-, sobrecargados para suministrar a los edificios históricos. Después de semanas de deliberación, English Heritage concluyó que la piedra francesa era una caliza oolítica similar a la caliza Portland, por lo que el nuevo pórtico se mantendrá. Sin embargo, a modo de penalización, alegó ciertos fallos en el trabajo que el contratista tendría que rectificar. Por lo tanto, sólo en las fachadas del gran Patio se ha utilizado piedra británica.
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